Son los dos palos de apoyo que utilizan los esquiadores. Es una herramienta muy útil ya que evitan lesiones musculares tanto en las piernas como en la columna y en las articulaciones.
Los bastones nos ayudan a ascender las cuestas, a realizar descensos con más rapidez y seguridad, etc.
Podemos encontrar bastones de carrera, livianos, flexibles, pesados, etc. Y su utilización es muy variada y útil.
– Por ejemplo si estamos haciendo un descenso, los debemos alargar para que el cuerpo se mantenga en la postura más recta.
– Si estamos subiendo un pendiente los debemos subirlos para poder inclinar nuestro cuerpo hacia delante.
– En flanqueo a media ladera ajustaremos un más corto que otro para que las manos queden a la misma altura.
– Se utilizan para marcar los giros, debemos clavar el bastón correspondiente al lado del giro, así que si vamos a girar hacia la derecha tenemos que clavar el bastón derecho a la vez que estamos haciendo el giro.
– También se utilizan para coger impulso. Son muy útiles cuando nos encontramos una ladera sin pendiente, si no deberíamos quitarnos los esquís y seguir andando hasta la pendiente más cercana.
Las arandelas son muy importantes y dan diferentes usos según el deporte que practiques.
– Las arandelas grandes se utilizan para esquí de travesía, y evitan que el bastón se hunda en la nieve.
– Las arandelas pequeñas son las que se utilizan por ejemplo en el trekking. Están diseñadas para nieves hielo y nieves duras.
No debemos utilizar los bastones sin la arandela ya que sirve para que el bastón no se hunda en la nieve.
A la hora de comprarte unos bastones recuerda en probártelos, debes cogerlos por el mango y fijarte en que tu antebrazo se encuentre en ángulo recto paralelo al piso.






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