El esquí alpino de competición está dividido en cuatro principales disciplinas, las cuales serán las protagonistas de las Finales de Copa del Mundo de Esquí Alpino de Grandvalira, Andorra.
¿Cuáles son estas cuatro disciplinas?
Slalom
Slalom Gigante (GS)
Super Gigante (super-G)
Descenso
Slalom y Slalom gigante son consideradas las dos modalidades más técnicas y el Super Gigante y Descenso son las de velocidad.
Estas son las características de cada modalidad..
Slalom
Este es la especialidad más técnica del grupo y tiene muy poco margen de error. Aunque no exige mucha velocidad, un pequeño error puede hacer que el esquiador acabe la carrera antes de tiempo.
Los Slalom tienen un promedio total de 65 puertas para los chicos y 55 para chicas. Estas puertas se colocan generalmente entre los 6m y 13m de distancia.
Se desarrolla sobre el recorrido más corto de todas las disciplinas, marcado con puertas de palos simples, con virajes muy cerrados y requieren una habilidad especial en su encadenamiento. Cada participante realiza dos mangas diferentes, trazadas sobre la misma pista. El ganador es quien acumula menos tiempo en la suma de las dos bajadas.
Slalom Gigante
Con las distancias entre puertas reducida y con menos puertas que en el Slalom. El trazado precisa de giros más cerrados que en las pruebas de velocidad, lo que obliga a tener una gran calidad técnica por parte del esquiador, que efectúa dos bajadas por recorridos de diferente trazado, pero siempre en la misma área y durante el mismo día. El vencedor es quien en la suma de las dos mangas acumula menos tiempo.
El número de puertas en el Slalom Gigante es bastante inferior al de slalom, entre 24 y 28.
Super Gigante
Combina la velocidad propia de un gigante y la precisión necesaria para trazar las curvas en Slalom gigante, lo que pide al corredor una especial coordinación. El recorrido es menos largo que el descenso y cada corredor efectúa una sola bajada. La primera posición es para quien invierte menos tiempo.
Es la modalidad dónde siempre destacan los mejores esquiadores, ya que requiere técnica, buena preparación y una elevada dosis de sangre fría, ya que entre bandera y bandera hay que correr mucho para ser el más rápido.
Descenso
Es la prueba reina del esquí Alpino, la más rápida (cogen velocidades por encima de los 100 Km/h) y sin duda la más espectacular.
Normalmente en trazado incluye curvas muy rápidas, saltos y cambios de rasante.
Esta modalidad requiere de gran fuerza física y de una elevada concentración por parte del esquiador. También es la especialidad más peligrosa.






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